El amor  y las dificultades se dan con el paso del tiempo, se cambia de edad, de talla, de trabajo, de pensamiento.

El amor y las dificultades, en este tema tenemos material de sobra pues muchas veces el amor no nos va como lo planeamos y  a veces está lleno de cambios constantes.  Este amor se ve invadido continuamente por acontecimientos que hacen tambalear los cimientos de la tranquilidad. Las dificultades son esa mezcla extraña entre temblores y terremotos.Conmueven y rompen esquemas, hasta que se alcanza un nuevo equilibrio, que también sera temporal. Si no se aprende a afrontar las dificultades pueden ser destructivas, pero si se aprende a crecer a través de ellas, enseñan amar más y mejor.

Cuando dos personas se eligen mutuamente es un momento particular en la vida y en esa circunstancia se tienen ciertos gustos, ideas y valores, así como conflictos y anhelos propios de la etapa que se está viviendo. En la relación se definen roles y modos de vincularse, donde cada uno se acomoda a las características del otro, potenciando algunos aspectos de sí mismo y postergando otros.

Con el paso del tiempo va cambiando el amor, y las dificultades van apareciendo. Roles que se tenía al principio no se van desempeñando con el mismo placer que antes y  pueden llegar a ser ahogantes.

Pero no te preocupes, toda dificultad aunque parezca una amenaza, es expresión de crecimiento. Es señal clara de un desajuste que exige transformaciones. Cada relación es distinta. La comunicación es fundamental para la compresión y para alimentar el amor.

El amor en las dificultades es una magnífica oportunidad para generar cambios significativos en uno, el amor en las dificultades lo son para cambiar de a dos, crecer en conjunto e individualmente.

Dios brinda la oportunidad de alcanzar la felicidad. En Jesucristo se puede encontrar paz con uno mismo, libertad para expresarse, y amor profundo para relacionarse constructivamente con tu pareja y los demás.

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