Cómo organizar el día para disfrutarlo al máximo

Mucha gente exitosa ha revelado que el secreto del triunfo está en saber organizar el día. La administración del tiempo puede ser más compleja de lo que suponemos, de lo contrario, no sería una asignatura pendiente para cientos de personas que ven transcurrir la vida sin lograr el control de su reloj. Si al finalizar la jornada te sientes frustrado porque no terminaste buena parte de las tareas, te invitamos a adoptar algunos hábitos que te darán las riendas de la situación.

Claves para aprovechar el tiempo

Lo primero que debes hacer es determinar tus labores y clasificarlas por orden de importancia. Utiliza una agenda que te permita planificar la rutina según el calendario y establece el tiempo que tienes que dedicar a cada ocupación. No imaginas lo práctica que resulta esta costumbre si respetas el cronómetro.

Procura llevar todos tus quehaceres en una sola programación. Sin importar si son hogareños, académicos, laborales o de esparcimiento, todos deben manejarse dentro del mismo cronograma.

Tacha lo que ya has resuelto. Esto te despeja el espacio y te da la sensación de alivio que tanto anhelas al completar lo que te has propuesto.

La productividad y el orden van de la mano. Si eres desordenado en el plano físico, quizá tengas más dificultades para estructurar un sistema que te ayude a sacarle provecho a las 24 horas del día, pues si ya identificaste que existe un tropiezo es el momento de comenzar a organizarte en todos los sentidos.

La Biblia dice en Salmos 90:12: “¡Enséñanos a contar bien nuestros días, para que en el corazón acumulemos sabiduría!”.

Nuestra jornada necesita de tiempo libre, por eso es muy importante que seas realista y no te impongas más actividades de las que eres capaz de cumplir.

No hay excusas para no organizar el día

Existen varias opciones que facilitan el diseño de un horario. Los más tradicionales se inclinan por pizarras, pero esta alternativa es de las menos útiles porque son objetos que deben mantenerse en lugares específicos, bien sea de la casa o del trabajo, entonces no podrá chequearse la información en el instante que se desee. Sin embargo, es una buena elección cuando se trata de desplegar los gastos de un período.

Si de igual forma lo tuyo es lo convencional, las agendas o los cuadernos son los instrumentos que requieres para administrar el tiempo. Lo mejor es que puedes mantenerlos a tu alcance sin importar el sitio en el que te encuentres.

En el caso de los fanáticos de la tecnología, hay muchas aplicaciones que ayudan enormemente en la gestión de tareas y lo mejor es que están diseñadas para ajustarse a sus necesidades particulares y a las de sus dispositivos. Algunas de las más populares son Trello, Todoist, Boards, Wunderlist, Any.do, Google Keep, Fokasu, Evernote, entre otras.

Hábito matutino

Antes de iniciar la faena toma unos minutos en la mañana para repasar el plan. La revisión te permite detectar si has dejado en la agenda ciertas cuestiones que no podrán concretarse, como por ejemplo una cita que haya sido aplazada previamente. Al notar espacio en tu cronograma tienes la oportunidad de incluir otras cosas para tu beneficio y también te estimula a evitar la postergación de deberes. La acumulación de actividades pendientes solo fomenta el estrés.

*Redacción: Elianeth Pineda

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