Cómo tomar decisiones sin dejarte llevar por la emoción

Desde que abres los ojos a un nuevo amanecer estás expuesto a tomar decisiones.

Cuando suena la alarma que te indica que debes abandonar la cama para empezar la jornada, tienes dos alternativas: permanecer en el lecho o levantarte de inmediato.

Si te inclinas por la primera opción probablemente llegarás retrasado a las tareas iniciales del día; así que lo más conveniente es que te pongas en marcha sin perder tiempo. Pero todavía te sientes cansado entonces te mantienes bajo la cobija sin importarte que luego debas correr para intentar ganarle al reloj.

Esa escena tan cotidiana demuestra que la vida está regida por lo que se elige, y las consecuencias que se desprendan de esto son cruciales en el estancamiento, retroceso o avance de cada individuo; de ahí la importancia de saber escoger sin permitir que las emociones entorpezcan el proceso.

Maneja tus emociones antes de elegir

De seguro alguna vez has tomado decisiones agobiado por los sentimientos: rabia, frustración, tristeza, efusividad; nada de esto es buen consejero cuando se trata de seleccionar el camino por el que se desea andar.

Por ello es muy importante que estés calmado al momento de decidir.

Por supuesto que no es lo mismo comprar helado de chocolate en lugar de llevar de mantecado, que seguir viviendo con tus padres o alzar el vuelo hacia la independencia familiar, y son situaciones como esta última las que ubicamos entre las cosas de gran importancia que demandan tranquilidad a la hora de establecer lo que a la final se quiere.

Es necesario que te alejes de la impulsividad cuando tengas que definir un rumbo. Te sugerimos posponer una determinación al identificar que son las emociones las que te están obligando a seleccionar algo, ya que lo más probable es que te aproximes a la dirección equivocada en respuesta a un sentimiento pasajero.

Si te sientes abrumado, conversa con alguien cercano. No se trata de que otra persona decida por ti; sin embargo, hablar del asunto con un allegado contribuye a canalizar las emociones.

Es necesario que te alejes de la impulsividad cuando tengas que definir un rumbo.

Que no te paralice el miedo antes de tomar decisiones

El temor a fracasar es el principal motivo por el que miles de personas prefieren quedarse en su zona de confort antes de tomar decisiones trascendentales; no obstante, la fijación de metas y la superación de éstas depende en gran medida del poder de la elección.

No permitas que el miedo defina la pauta de tu existir. Debes reconocerte como un individuo capaz de encarar las consecuencias de sus actos, en especial al perjudicar -consciente o inconscientemente- a los demás. Si eres responsable, ves en los errores oportunidades de crecimiento.

La Biblia dice en Jeremías 29:11: “Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza; este hermoso pasaje nos renueva la confianza en Dios como esa luz que necesitamos al estar frente al timón de la vida, en la que de manera constante nos topamos con encrucijadas.

*Redacción: Elianeth Pineda

Cita bíblica de Jeremías 29:11: “Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza”.

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