Cómo perdonar a otros de corazón para seguir adelante

Es muy difícil descubrir cómo perdonar a otros de corazón para seguir adelante, especialmente si aún te sientes muy lastimado, pero cuando logras liberarte del enojo que te causa el recuerdo de un perjuicio avanzas en la vida, alcanzas tranquilidad.

En este artículo te mostramos en qué consiste el arte del perdón y la forma correcta de practicarlo.

Perdonar te da paz

La Real Academia Española define la palabra “perdón” como la “remisión de la pena merecida, de la ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente”. Es probable que este concepto te parezca muy básico porque no se trata de aplicarlo de manera exclusiva al amigo que te pidió dinero prestado y jamás lo devolvió, existen heridas muy profundas que no se borran solo porque has decidido perdonar al que te las causó; sin embargo, al ser determinante en la necesidad de absolver a alguien de tu rabia estás dando el primer paso hacia la paz interior.

Guardar rencor te hace infeliz, crea un malestar que va generando amargura, origina raíces que si no se eliminan a tiempo pueden producir consecuencias graves.

Si consigues mirar más allá del rostro del que te ha humillado, de sus miedos, su carácter, sus peculiaridades es posible que toques la esencia pura del ser sin ajustarla a historias individuales. Este enfoque te lleva a admitir que la naturaleza de las personas también tiene imperfecciones, entonces la ira podría tornarse más tenue.

Aminorar el rencor no significa que la otra parte vaya a cambiar o que lo merezca. Tampoco quiere decir que estés consintiendo el hecho; esto implica que tu yo interno ha iniciado el trabajo para aliviarse de sentimientos que lo desgastan y lo mantienen en desventaja ante el mundo exterior.

Comprendemos que existen daños muy severos que, inclusive, requieren de asistencia profesional. En estos casos resulta indispensable buscar ayuda calificada cuanto antes. El coraje crece con los años y sus ramificaciones perjudican la autoestima, la relación con el entorno, el modo de enfrentar lo cotidiano y cómo se responde a los desafíos propios del existir, o sea, entorpece el desarrollo pleno de cualquier individuo.

Guardar rencor te hace infeliz, crea un malestar que va generando amargura, origina raíces que si no se eliminan a tiempo pueden producir consecuencias graves.

Pasos para perdonar a otros

Para disculpar sinceramente, lo primero que debes hacer es aceptar que necesitas perdonar. Una vez que sientas el deseo de dejar atrás la furia, piensa en lo que te gustaría decirle a quien te ha herido (puedes expresarte mientras te miras en un espejo). En este punto no es necesario abordar al que te lastimó. La siguiente fase conlleva a cultivar el amor y la compasión. Algunos no están preparados para dar de inmediato este paso. La labor de “sanar el alma” implica paciencia, honestidad y constancia. Es una tarea compleja, pero vale la pena intentar asimilarla.

Si practicas lo anterior con objetividad obtendrás resultados en un lapso prudente y notarás mejoría en las lesiones.

Perdonar mejora tu salud

Según estudios médicos, soltar el resentimiento beneficia nuestra salud. Las investigaciones demuestran que las personas que se aferran al rencor son más propensas a sufrir de enfermedades cardíacas, dolores de cabeza, su sistema inmunológico es más débil, tienen arrugas prematuras y su riesgo a padecer de cáncer es mayor. Animar a la venganza nos hace envejecer.

La Biblia dice en Proverbios capítulo 17 versículo 9: “El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos”.

Perdonar aplaca la ansiedad y el estrés, nos hace quemar etapas, nos conduce a la superación.

*Redacción: Elianeth Pineda


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