¿Crees que lo material es todo en el amor? Lee esto y descubre si hay sentimientos verdaderos

Ha inspirado canciones, poemas, películas, libros: el verdadero amor es un sentimiento tan profundo que no puede estar relacionado con lo material.

La Biblia también da muestra de ello; como se lee en la primera carta a los Corintios, capítulo 13, versículo 13: “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el más importante de todos es el amor”.

Vivimos en una sociedad consumista que sucumbe fácilmente a la necesidad de comprar durante fechas especiales. La idea de pagar por una cosa bonita para el ser amado es buena cuando tus prioridades no se ven comprometidas; no obstante, si -en el hipotético caso- trastocas tu presupuesto porque deseas obsequiar para deslumbrar y ganar cariño a expensas de “algo”, muy pronto podrías sentir vacío y decepción. Lo mismo ocurre cuando eres tú el que esperas ser impresionado con un regalo.

El amor verdadero viene sin empaque

Un hermoso detalle puede entregarse sin envoltura. Sí, a través de nuestros dones logramos agradar a las personas. Ofrece tu ayuda si eres hábil con las reparaciones en el hogar, canta si tienes una linda voz, prepara un rico plato si te gusta cocinar.

En ocasiones, hasta tu compañía es un obsequio bien recibido. Así lo recalca el escritor Antoine de Saint-Exupéry, en su obra El principito:


“Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres”.



Recuerda que existe gente que sufre por diversas razones y tu presencia puede alegrar su día.  

Lo material envejece, se daña, pasa de moda. Los talentos dibujan sonrisas y construyen recuerdos que llegan al corazón.

El materialismo es egoísta

Al amar de verdad mejoramos nuestro humor, cambiamos la perspectiva de vida, nos llenamos de esperanza y lucimos más saludables. Considerando esto, ¿por qué nos enojamos cuando no nos dan una gran caja en momentos en los que asumimos que esto debe ocurrir? Esa actitud revela egoísmo.

Si quieres de forma sincera, debes entender que hay circunstancias que pueden dictar un nuevo rumbo: problemas económicos, familiares o de salud demandan atención inmediata sin importar la época del año en la que se originen, y perjudican todas las relaciones que han sido construidas sobre cimientos superficiales.

No te deprimas por lo que ahora no puedes tener o entregar. Un sentimiento fuerte prevalece por encima de las pruebas que se le interpongan en el camino.

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*Redacción: Elianeth Pineda

“(El amor) todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Corintios 13:7)

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