Cómo evitar la depresión en invierno cuando se está lejos de la familia

La luz del sol influye de manera directa en nuestro estado de ánimo. Por esta razón la tristeza “arropa” a muchos en los días más fríos, y si no se combate a tiempo puede traer repercusiones considerables.

Pese a estar lejos de los tuyos, tú tienes la posibilidad de evitar la depresión que caracteriza al invierno, con las recomendaciones que leerás en este artículo.

¿Por qué me siento triste en invierno?

La depresión en invierno ha sido denominada clínicamente como Trastorno Afectivo Estacional, TAE, y es la respuesta del cerebro ante la disminución de los rayos solares. 

La serotonina y la melatonina son hormonas presentes en nuestro cuerpo relacionadas con el sueño, la felicidad, el apetito y la memoria, y quienes padecen del TAE no tienen la capacidad de controlarlas de forma asertiva. 

Las primeras señales de la tristeza invernal son desánimo, falta de apetito, somnolencia, ansiedad y aislamiento.

Según estudios, las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir de este trastorno. Las chicas que tienen entre 20 y 40 años son aún más vulnerables.

Si reconoces que algunos de los síntomas señalados te están afectando, es necesario que actúes de manera oportuna. Cuando no sabes manejar los cambios que traen las bajas temperaturas, el vivir solo puede ubicarte en una posición de mayor indefensión

Cómo prevenir la depresión en invierno

Para alejarte de la tristeza durante los meses más helados del año sólo debes hacer unos pequeños ajustes a tu rutina.

El astro rey es la principal fuente de vitamina D, y ante sus apariciones esporádicas debemos consumir alimentos que nos proporcionen este nutriente, como pescados, huevos y lácteos.

Realizar caminatas matutinas, por más que te cueste abandonar la cama, también es de gran ayuda.

Si no puedes dar un paseo en las mañanas, intenta ejercitarte de alguna forma, ya que ponernos en movimiento nos llena de energía.

Otro consejo que mantiene el humor arriba es permitir que entre la mayor cantidad de luz a los espacios: despeja las ventanas y mira a través de ellas. De seguro algo bonito o curioso sacarás del paisaje.

Igualmente, las prendas que seleccionamos para abrigarnos repercuten en la salud mental. Para mantenernos tibios, lo ideal es seleccionar piezas sintéticas o de lana en colores vibrantes; por ejemplo, el amarillo. El invierno suele estar estrechamente relacionado con los tonos oscuros, así que una gama de matices alegres aporta originalidad a la temporada.

Del mismo modo, buscar compañía es una excelente decisión.

Si tus allegados viven en otra ciudad, apúntate en actividades en las que te relaciones con otras personas.

Charlar mientras se disfruta de un café, es una práctica muy estimulante.

Si es necesario, acude a un profesional

No dejes que te venza el orgullo. ¿Sientes que ya estás sumido en una profunda depresión? Solicita ayuda profesional.

Lamentablemente, el TAE se vuelve cada vez más popular. Reconocer que se requiere de la intervención de un médico te ratifica como adulto. 

Tal vez olvidamos alguna sugerencia para llenarnos de vitalidad en invierno. ¿Cuál darías tú?

*Redacción: Elianeth Pineda


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