"Nunca sacrifiques la comida. Es preferible recortar el dinero para fiestas y ropa, que consumir lo peor que consigas en el mercado solo para “ahorrarte” unas lucas" - Por qué ahorrar en comida al extremo no es bueno cuando vives solo: Artículo de Micamino.cl

Ahorrar en comida es una buena idea si lo haces de la manera correcta.

Pero, ¿cuál es la mejor forma de hacerlo?

Cuando toca vivir de forma independiente, a veces, por comodidad, otras veces por desconocimiento, se toma la mala decisión de ser tacaño en la compra de comida.

Lo peor que puedes hacer es ahorrar cada peso en alimentos solo porque crees que así te rendirá más la plata.

Los riesgos de una mala alimentación

Somos lo que comemos, dice la sabiduría popular. Es cierto. Aunque seas joven y creas que comer papas fritas en el desayuno, almuerzo y cena nunca te va a afectar, estás cayendo en un error. Más temprano que tarde tu cuerpo lanzará la alerta.

Por creer que recortar el gasto en comida ahorrarás muchas lucas al mes, estarás más bien socavando tu salud.

Tu organismo requiere de nutrientes para funcionar como es correcto. La consecuencia de una mala alimentación será lo opuesto a lo que quieres conseguir: un gasto mayor, pero en consultas médicas y en farmacia. Y eso no es muy económico, al menos no en Chile, ¿cierto?

Ahorrar en comida, pero inteligentemente

Una visita al supermercado puede tentarnos a comprar cosas que no valen la pena.

Las ofertas saltan por todos lados. Nos seducen con productos a mil pesos, o menos, pero ¿cuál es su calidad?

Tómate el tiempo de revisar las etiquetas y comparar la calidad. Por ejemplo, puedes conseguir un pote de mostaza súper barato, pero cuando observas bien, de esa salsa casi no tiene nada: es más colorante artificial que mostaza.

Evita también sustituir las frutas por jugos que son muy económicos, pero que de frutas poco tienen. Aléjate, igualmente, de las bebidas instantáneas, de las que vienen en polvo.

Nada de esto aporta beneficios a tu salud.

En la feria, que es donde puedes ahorrar más, busca los productos frescos.

Date un gusto de vez en cuando

Siempre que tu presupuesto lo permita, date un gusto de vez en cuando. Cómete esa comida chatarra que tanto te gusta el sábado por la noche. Tómate tu bebida favorita el fin de semana.

Lo que debes hacer es buscar el equilibrio: carnes, verduras, legumbres, pescado, frutas, y la comida “no tan sana” déjala para el fin de semana, o para dos veces al mes, como tú prefieras.

Y el equilibrio también tiene que ver con las prioridades en tu presupuesto. Nunca sacrifiques la comida. Es preferible recortar el dinero para fiestas y ropa, que consumir lo peor que consigas en el mercado solo para “ahorrarte” unas lucas.

¿Eres de los que cometen ese error? ¿Tienes más consejos que aportar? Regálanos tu comentario más abajo.

*Redacción: Moisés G. Hernández

**Foto usada en imagen principal:  Raspopova Marina – Unsplash

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