Lo que debes saber para congelar tus alimentos correctamente - Chica abriendo el refrigerador y mirando su contenido

Si ya te independizaste y te fuiste a vivir solo, debes saber que una de las cosas que más dolor de cabeza dan es cocinar para cada día.

Algunas personas prefieren dedicar un día del fin de semana para cocinar su comida de los días siguientes y congelarla.

Por otra parte, también necesitas conservar las frutas y verduras que compraste. En el refrigerador algunas apenas duran unos días.

El frío bajo cero será tu gran aliado, pero ¿cómo congelar tus alimentos correctamente? ¿Cómo saber si estás haciéndolo bien y no convirtiendo tu comida en cartón o en un veneno para tu cuerpo?

Congelar alimentos cocidos

Núria Monfulleda, médico especialista en nutrición y fundadora de Loveyourself.es, un servicio para ayudar a las personas a cambiar sus hábitos de alimentación, da las siguientes recomendaciones para preservar en el congelador los alimentos ya cocidos:

  • Calcular las cantidades y raciones exactas para congelar y consumir después. Hay que evitar las sobras.
  • Reducir el tiempo de cocción previo al congelado en varios minutos. La razón es que se terminarán de hacer en el calentamiento posterior. Las verduras y pastas alimenticias hay que dejarlas al dente y los pescados en su punto, incluso un poco crudos.
  • Cocinar completamente, es decir, hasta el final sólo los platos que se van a consumir fríos.
  • No congelar platos con mayonesa, huevos, gelatina o con mucho limón o vinagre porque quedarían con una estructura diferente o demasiado fuertes.
  • Tampoco se deben congelar sopas preparadas con arroz o pasta porque se ponen muy espesas. “Es preferible congelar la sopa sin estos ingredientes sólidos y luego añadirlos ya cocidos en el momento de tomarla”, señala.
  • Las papas solo deben congelarse semifritas o en puré, nunca hervidas.
  • Congelar los guisos con sus propias salsas, pero si estas llevan espesantes como la maicena hay que guardarlas de forma separada. No obstante, recomienda no congelar las féculas, porque se resisten al frío. Mejor espesar la salsa una vez descongelada.
  • Deja que la comida que preparaste primero se enfríe en un sitio lo más fresco posible. Luego refrigérala en la nevera y de allí pásala rápidamente al congelador.
  • Las comidas a congelar deben estar frescas. Si llevan varios días en el refrigerador y luego las pasas al congelador, los resultados al deshelar serán de pésima calidad.
  • La cocción previa al congelado debes hacerla siempre en una olla tapada para acelerarla al máximo, con la mínima cantidad de agua o líquidos y en el menor tiempo posible para no cocinar de más.
  • Se debe cocinar con pocas cantidades de aceite. Un uso abusivo de grasas acorta la estancia en el hielo de todos los productos cocinados.
  • Evita llenar los envases hasta el tope. Deja unos dos centímetros libres debido a la dilatación que se produce.

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Cómo conservar frutas y verduras

Monfulleda no aconseja congelar las frutas que se consumen en crudo, pues, salvo raras excepciones, suelen perder su calidad y sabor al deshelarlas.

Sin embargo, puedes usar una técnica llamada escaldado como paso previo a la congelación, para conservar mejor las frutas que vas a usar en la elaboración de dulces, tartas, helados y otros postres.

El escaldado es una técnica que consiste en la cocción muy rápida de los alimentos (desde segundos a pocos minutos) por inmersión en agua caliente o por vapor.

La especialista afirma que se puede congelar la mayoría de las hortalizas, excepto productos como el tomate, porque cambia su estructura y descongelado no resulta agradable.

Para que las verduras no pierdan su sabor, consistencia y valor nutritivo, es recomendable escaldarlas antes. De esta forma se detiene la acción de las enzimas.

Monfulleda explica que para un correcto escaldado hay que utilizar un recipiente grande, con abundante agua hirviendo para que la hortaliza reciba el mismo calor, y no colocar más de 1/2 kilo de verdura.

“Este tiempo de escaldado oscila entre 1 y 4 minutos para las diferentes hortalizas y debe medirse desde que empieza de nuevo a hervir a borbotones. Cuando se sacan del escaldado hay que enfriar totalmente las hortalizas en agua fría para cortar en seco la cocción. A continuación, hay que escurrirlas y secarlas muy bien para evitar la formación posterior de escarcha en el envase”, detalla.

También indica que se puede realizar una precocción sin agua al vapor “en una olla superrápida o en su propio jugo en el microondas, dejando las verduras ligeramente al dente. Esto es mucho menos engorroso, y bastante más efectivo desde el punto de vista nutricional puesto que no vamos a usar agua en ningún momento, que, querámoslo o no, nos ‘lava’ el alimento y arrastra la mayoría de sus sales minerales. Suelen durar perfectamente entre 12 y 15 meses”.

Las hortalizas que nunca deben congelarse son aquellas que se consumen en ensaladas, como, por ejemplo, lechuga, tomate, repollo, apio, pepino, zanahoria o espárragos blancos.

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Congelación de carnes y pescados

La grasa determina el tiempo de duración.

De acuerdo con la experta, la carne magra de ternera puede mantenerse congelada por un año, mientras que la carne grasa de cerdo o cordero dura entre 6 y 8 meses. Mucho más tiempo se conservan las aves y similares: hasta 2 años.

Más delicados son los productos del mar. Monfulleda recomienda “extremar” las precauciones y adquirir pescados y mariscos muy frescos, pues en estos se nota mucho la temperatura a la que han sido tratados.

Los pescados blancos, es decir, los que son menos grasosos, se pueden mantener en el congelador hasta por 6 meses, mientras que los pescados “azules” o más grasos, deben permanecer un máximo de 3 meses en el hielo.

Acerca de la conservación de los mariscos, la especialista en nutrición subraya que es preferible comprarlos ya congelados industrialmente. “Los mariscos son muy delicados y el proceso de congelado casero es demasiado trabajoso si queremos que sea de calidad”, dice.

Un principio que siempre debes seguir es no lavar carnes, aves o pescados antes de guardarlos bajo cero grados. “No sólo no hace ninguna falta, sino que, además, es contraproducente ya que acorta el período de congelación y la calidad”, asevera Monfulleda.

Lo que no debes olvidar para congelar la comida correctamente

Para que puedas conservar óptimamente tus alimentos, ten presente estos consejos:

  • Guárdalos en envases apropiados sacando todo el aire posible para formar un vacío. Las bolsas de cierre hermético funcionan a la perfección.
  • No congeles nuevamente un producto que ya has descongelado.
  • Evita abrir y cerrar constantemente el congelador para que no se produzcan oscilaciones térmicas.

Esperamos que estas indicaciones puedan ayudarte a almacenar perfectamente tus alimentos. Y si tienes alguna sugerencia o conoces otros métodos, déjanos un comentario.

*Redacción: Moisés G. Hernández

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