“El optimista siempre tiene un plan.”

Aunque bastante trillada, la clásica metáfora que señala que allí donde algunas personas ven un vaso medio vacío, otros ven uno medio lleno, es la que más se ajusta para describir al pesimismo y al optimismo.

Frente a un mismo hecho, las personas no siempre reaccionamos de la misma manera. Por ejemplo, ante un corte de luz, algunas comienzan a maldecir y malhumorarse, mientras que otras lo aprovechan para prender una vela y disfrutar una cena diferente.

Es un error pensar que es imposible ser optimista en los tiempos actuales, donde existe desocupación, desigual distribución de las riquezas, violencia, inseguridad, injusticias, y muchas otras cosas negativas. Es justamente en eso momentos cuando se puede poner en práctica actitudes positivas.

Consejos para un optimismo práctico

Cuando alguien cuenta algún problema es común que muchos de los presentes enseguida agreguen un catálogo de argumentos sobre “lo mal que estamos”. Pareciera que un sinfín de elementos atentaran contra nuestra existencia. Ante estas “rutinas” que sólo aportan al entretenimiento pero en nada contribuyen al buen ánimo general, propóngase el siguiente ejercicio. Simplemente piense que:

*Es un privilegio haber nacido en esta parte del planeta; y no en “algunas” partes de África, ¿no?

*Es un privilegio tener un techo donde cobijarse.

*Es un privilegio haber podido estudiar, leer y aprender.

*Es un privilegio vivir en un país alejado de las guerras y los conflictos armados.

*Es un privilegio que al abrir una llave salga agua, y no tener que andar kilómetros cargando baldes cada mañana.

*Es un privilegio presionar un interruptor y que se encienda una lámpara.

*Es un privilegio poder disfrutar, al menos cada tanto, un asadito, unas pastas, o alguna comida de nuestra preferencia.

*Es un privilegio tener un teléfono o un celular para comunicarse inmediatamente con seres queridos o en caso de emergencias.

*Es un privilegio abrir los ojos cada mañana y poder ver la gama de colores existentes o escuchar infinitos sonidos, o poder caminar hacia distintos lugares.

Usted, que está leyendo este artículo, muy probablemente puede considerarse parte de esta porción privilegiada de personas. Esto es a grandes rasgos el optimismo práctico. Entender que tenemos muchas más cosas de las que solemos tener en mente. El listado de los “privilegiados” puede ser casi incontable. Lo animamos a que hoy practique este ejercicio para comprobar cuantas y valiosas cosas hay en su vida.

“Sé lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a hacer frente a cualquier situación, lo mismo a estar satisfecho que a tener hambre, a tener de sobra que a no tener nada. A todo puedo hacerle frente, gracias a Cristo que me fortalece. Sin embargo, ustedes hicieron bien compartiendo mis dificultades.” Filipenses 4:12-14

*Extracto del folleto “Vivir con Optimismo” de CPTLN-Chile

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