Cómo Manejar tus Emociones

¿Cuál de estos eres tu?

Hay personas que controlan sus emociones con la cabeza,

y otras que controlan la cabeza con sus emociones.

¿Cómo están tus emociones? Estás preparado para los fracasos, la ira, la tristeza y el dolor? ¿Sabes reirte y disfrutar de la vida?

A + B + C = D

A = las cosas que me motivan y causan una reacción en mí

B = lo que creo y pienso de mi mismo y de otros

C = lo que siento

D = mi conducta que resulta

A menudo pensamos que la operación es A + C = D, como si fuéramos solo observadores, sin el poder de intervenir en la acción de las emociones. En realidad, tenemos la posibilidad de guiar y dirigir nuestras emociones en maneras positivas y constructivas!

Tips para manejar tus emociones:

  • Haz ejercicio físico para gastar energía acumulada
  • La mayoría de las emociones fuertes nacen en el entorno familiar – descúbrelos.
  • Soluciona tus problemas cuando sean pequeños. ¡No los deja crecer!
  • Cambia tu diálogo interno. Reemplaza los pensamientos que te hacen daño por aquellos que te ayuden.
  • Ser creativo, ejerciendo tu capacidad para aprender y dar mejor uso de tus muchas habilidades. La creatividad genera emociones positivas.
  • Adquirir el buen hábito de conversar abiertamente con Dios. ¡El siempre está a tu lado!

Señales de que las emociones te están controlando:

“El (o ella) me hace sentir…”

Nadie nos hace sentir. Nuestras emociones se basan en lo que creemos. Ver “B” en la operación, arriba.

“No es justo…”

Aunque es triste admitirlo, la vida a menudo es injusta. En vez de sentirte como víctima, mejor es recapacitar y buscar soluciones positivas a los problemas.

“No puedo…”

Tenemos la tendencia a ser negativos y caer en el “pobrecito soy”. Mejor es valorarte a ti mismo como persona, y comenzar a vivir con menos disgustos emocionales.

“No fue mi culpa!”

Es cierto que nadie es perfecto – y esto significa que todos se equivocan, incluyéndote a tí! ¿Cómo se maneja la equivocación? Lo mejor es analizarla, corregirla, y buscar el perdón de Dios y de otros.

La Biblia dice:

Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.” (1 Pedro 5:7)