Manejando las Prioridades

El tiempo es como el dinero – los resultados dependen de la inversión. Fijar las prioridades asegura una buena inversión de tu tiempo, dinero, y energía.

4 Perfiles de Cómo Enfocar las Prioridades

1) El Pescador es aquel que se emociona con los desafíos del día, pero sin la menor idea de cómo alcanzarlos. Se da cuenta del valor de atrapar un pez, pero está contento con el simple pescar, sin atrapar nada. Valora la aventura y las cosas inesperadas que aparecen en su camino.

2) El Escritor tiene listas por todas partes – listas en papel, en la computadora, en el celular, y en las agendas (si, tiene más de una!). Incluso tiene una lista de sus listas. Le gusta cumplir y pasar a la próxima cosa, pero un día puede creer que una tarea es prioritaria y al día siguiente obviarla y tener otra.

3) El Bombero tira a un lado todo el engranaje para tratar de apagar los fuegos de emergencia causadas por otros. No vive en la llama de la pasión por cumplir con sus propias metas, y al final del día, sus planes personales reciben poca o ninguna atención.

4) El Cocinero tiene sus prioridades en órden y es un gran administrador de su tiempo. Mantiene todo organizado, tiene un lugar para todo y todo en su lugar. En vez de hacer cuatro viajes diferentes al refrigerador, hace un solo viaje y lleva todo lo que necesita. Prioriza lo que se debe hacer en primer lugar, luego en segundo, etc. Así que, toda la comida termina al mismo tiempo.

¿Quieres ser más como el Cocinero? He aquí, 8 Pasos para Establecer Prioridades.

  1. Haz una lista de las personas y las cosas más importantes en tu vida.
  2. Considere cuáles actividades son buenas, y cuáles son mejores. El Mejor debe triunfar sobre lo Bueno.
  3. Trata de no correr de una prioridad a la otra. Quédate con el Mejor.
  4. Ser práctico al fijar tus metas. Por ejemplo, quizá tienes que re-establecer tu meta de hacer ejercicios todos los días, y pasarla para cada dos días.
  5. Toma un tiempo al inicio de cada día para organizar tus pensamientos, metas, y tareas.
  6. Establecer rutinas y organizar las otras prioridades alrededor de ellas.
  7. Convertir las tareas más grandes en pasos más pequeños.
  8. Reconocer que Aquel que te creó, te hizo con un plan en mente. En fin, nuestras prioridades siempre se cumplen cuando estén en armonía con las prioridades de Dios.

La Biblia dice:

“Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman,

es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito.”

– Romanos 8:28