El manejo de dinero

“El dinero, elemento preponderante de nuestra vida, resuelve muchas situaciones;
pero no puede a veces, satisfacer nuestros deseos más profundos.
Usted puede comprar un remedio, pero no la salud;
La convivencia, pero no el amor;
El libro, pero no la inteligencia;
El crucifijo, pero no la fe;
El lujo, pero no la belleza;
La cama, pero no el sueño;
Una tumba lujosa, pero no el cielo.”

– Simón Bolívar

La gran mentira del dinero es que “el dinero resuelve mis problemas”. En realidad, el dinero es sólo una herramienta, y como cualquier herramienta, los resultados dependen del uso que se da.

Podemos manejar nuestro dinero, o dejar que el dinero nos maneje a nosotros. Si una persona carece de dinero, hay únicamente tres alternativas:

  1. aumentar los ingresos
  2. reducir los gastos
  3. combinar 1 y 2

Todo el mundo se enfoca en el #1, pero es el #2 que hace la diferencia! Tu puedes aprender a manejar tu dinero en dos pasos. No son fáciles, pero sí son eficaces!

Paso 1: Saber a dónde va tu dinero. Llevar un estricto control, por escrito de todo lo que se gasta durante un mes. Anotar cada gasto según estos rubros:

  • Alimentación
  • Alojamiento
  • Ropa y vestuario
  • Salud y medicinas
  • Educación
  • Recreación
  • Comunicación
  • Transporte
  • Deudas
  • Ayuda a otros

Paso 2: Establecer tu presupuesto a base de tus ingresos, más no de tus gastos. Dividir los gastos en “gastos fijos” y “gastos variables”. Los fijos son los prioritarios – alojamiento, salud, transporte. Los demás son gastos variables, que tu puedes controlar.

5 Tips para manejar bien tu dinero:

  1. Observa tus impulsos a la hora de gastar
  2. Comprar inteligentemente – evitar gastos innecesarios
  3. Limítate a una sola tarjeta de crédito
  4. Resiste a las mentiras de la “riqueza fácil” – loteria, juegos de azar, etc.
  5. Apartar 10% de cada sueldo y ahorrar para emergencias futuras.

¿Sabías esto?

¡Hay más versos en la Biblia que hablan del dinero de los que hablan de la oración! ¿Por qué será? Porque Dios dispone el dinero para nuestro bien, pero también existe un gran peligro – el de convertir el dinero en Dios. Cuando una persona confía más en el dinero que en Dios, se ha hecho un nuevo dios – el dios del billete.

La Biblia dice:

“Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.” (Mateo 6:24)